La protección de los recursos naturales, los bosques, los ecosistemas, y el medio ambiente en general, ha sido una de nuestras prioridades tanto en el Congreso como nuestro día a día. Las buenas prácticas, la coherencia y la conciencia ambientales son la clave para contribuir a un verdadero cambio que nos beneficie ahora, pero sobretodo, que nos permita entregarle a las futuras generaciones un planeta vivo y sano.

El Día del Árbol es hoy nuestro pretexto para exponer algunos datos relevantes y preocupantes sobre los bosques en Colombia y cuál es nuestra apuesta para recuperar los que hemos perdido.

  • En el 58,5% del territorio nacional es bosque. Gran parte de este es protegido por las comunidades étnicas.
  • Se calcula que cada día, Colombia pierde 611 hectáreas de bosque junto a la fauna y flora que albergan. Esto repercute gravemente en el equilibrio de ecosistemas.
  • Colombia perdió cerca de 570.000 ha de bosque, entre 2017 y 2019, y solo en los tres primeros meses del 2020, se perdieron 64.000.
  • Las principales causas de deforestación en Colombia son la ejecución de políticas inadecuadas de ocupación y utilización del territorio, los cultivos de uso ilícito, los megaproyectos, el desarrollo de la infraestructura vial, la extracción ilícita de minerales y los incendios forestales.
  • El 45% del territorio nacional se utiliza para fines diferentes a su vocación. Por ejemplo, en 1993 la ganadería ocupaba 40.1 millones de hectáreas, mientras que su potencial de uso se reducía a 15.3 millones.
  • 50% de los suelos del territorio nacional presentan algún grado de erosión, de los cuales el 24.4% es de carácter severo.
  • Cerca de 2.194 plantas y 503 animales están amenazados en Colombia por la desaparición de bosques y selvas.

Es por esto que proponemos el Proyecto de Ley 116 de 2020 Senado, el cual busca: 

  • Establecer la creación del Área de Vida en cada uno de los municipios del país a través de la siembra de 5 o más árboles nativos, de parte de la ciudadanía, en el marco de la responsabilidad ambiental.
  • Obligar a las empresas a desarrollar programas de restauración activa, preferiblemente en las cuencas hidrográficas, sembrando un árbol por cada uno de sus empleados o trabajadores.
  • Certificar a las empresas y ciudadanos que han cumplido con el deber de sembrar árboles para acceder a ciertos incentivos.
  • Obligar a incorporar un componente de reforestación de bosques en todos los proyectos ambientales escolares, de parte de las instituciones educativas.
  • Articular esfuerzos entre las Instituciones de educación superior, junto a las secretarías de planeación municipales y corporaciones autónomas regionales, para garantizar la siembra de parte de las comunidades educativas.
  • Articular sistemas de información que monitoreen el proceso de restauración hecho por la ciudadanía, las empresas y autoridades locales y ambientales.
  • Formular estrategias locales de participación y gobernanza forestal, donde se incentive el manejo, conservación y monitoreo de las Áreas de Vida, de parte de las comunidades y actores académicos, sin ánimo de lucro y privados.
  • Destinar recursos para la conservación de las Áreas de Vida de parte de las autoridades ambientales.

Posibles beneficios del Proyecto de Ley:

  • Se incentivarían territorios resilientes y bajos en carbono, para enfrentar el cambio climático
  • Se recuperarían, a largo plazo, ecosistemas destruidos por los cambios del uso del suelo en el país
  • Se generarían instrumentos de conservación con las comunidades, garantizando sus actividades de subsistencia y la existencia de los bosques.
  • Se mejoraría la calidad de vida de las comunidades que estén cerca a las áreas sujetas de restauración.
  • Se incentivaría la responsabilidad ambiental ciudadana y empresarial, para reparar el impacto generado en nuestros recursos naturales
  • Se mejoraría la calidad ecológica de los ecosistemas y los recursos naturales de los cuales dependemos.